Y es que las palabras de Cordero se sumaron a lo señalado por Marcela Aranda, quien apeló a la orientación sexual del titular del Mineduc para justificar el líbelo acusatorio.
La parlamentaria desaforada expresó en su programa en radio El Conquistador que “si no fuera ministro de Educación, yo ya lo habría pedido para que lo metan preso por incitación a la precocidad y perversidad sexual infantil“.
“Es insólito, inadmisible, nauseabundo y asqueroso que el ministro, que debería estar llorando porque niños de cuarto básico no saben leer, está preocupado de tener activo y reactivo el clítoris“, agregó.
Ante esto, María Luisa Cordero publicó un video donde explicó sus palabras, asegurando que “no soy homofóbica”.
“Lo dejo muy en claro, yo no soy una persona homofóbica, todo lo contrario. Yo, durante la dictadura, trabajé con un médico y acompañamos, apañamos y ayudamos a transgéneros y transexuales que se iban a atender con nosotros al hospital psiquiátrico”, se justificó.
Cordero reiteró que “no soy homofóbica, quiero recalcar que el tema no va por ahí, que la izquierda no use estos dichos para tapar la ineficiencia que ha tenido el ministro de Educación con respecto a los graves problemas que aquejan a la educación pública”.
Sobre sus insultos a Marco Antonio Ávila, la parlamentaria independiente aseguró que con el secretario de Estado “tenía una relación muy afable. Cuando vino la interpelación el año pasado, yo me preocupé del notable color oscuro que tenía en su piel y él, que es una persona cuerda y empática, aceptó mi sugerencia y se hizo exámenes de laboratorio”.
“Ahora, si él se siente ofendido porque le dije ‘gordito’ , yo también soy gordita, no tengo ningún problema en ofrecerle mis más profundas disculpas. No soy yo de andarme burlando de la gente”, cerró María Luisa Cordero.
Esta medida ampliamente resistida fue planteada por el Ministerio de Ciencia, alegando que esto ayudaría al desarrollo de la inteligencia artificial en Chile.
Solo queda seguir nombrando lo que ocurre en cada columna, en cada conversación, en cada espacio virtual. Porque la violencia digital es el síntoma más visible de una sociedad que ha normalizado esta forma de relacionarnos: a través de las redes sociales disfrazando una opinión, humor o libertad de expresión. Así no habrá luz al final del túnel.
En la cita, que tuvo como fin discutir una alternativa a la ley de reconstrucción que no afecte al Fondo Común Municipal, el alcalde de Puente Alto también respondió si se incorporará al PDG.
El senador Iván Flores (DC) agregó que “no vengan con historias, o sea, esto no son metáforas, sino para qué se compromete, para qué es una cuenta regresiva, o ¿fue puro show?”
El Consorcio Lechero proyecta que la oferta nacional podría superar la demanda interna en menos de una década, lo que convierte la eficiencia energética en una exigencia estructural y no solo coyuntural.