Canal 13 este jueves confirmó que Francisca Undurraga en los próximos días se convertirá en una nueva competidora de Tierra Brava.
La modelo de 36 años que cuenta con vasta experiencia en televisión, confesó que este programa será diferente para ella: “Estoy en un momento especial de mi vida, en una de las épocas más oscuras porque ha sido un año de grandes pérdidas: perdí a mi papá y a mi mejor amigo, y he estado bastante enferma… una sumatoria de cosas que yo podría haber dicho me rindo, pero decidí que no”.
La ex chica reality confesó que estos malos momentos a los que se enfrentó la hicieron tomar la decisión de unirse al encierro: “Decreté que se puede salir del pozo y que de las debilidades puedo salir más fuerte, y así competir bien y poder olvidarme un poco de las penas en este encierro”.
Francisca Undurraga es la nueva participante de Tierra Brava
Aunque todavía falta para ver su ingreso en pantalla, Fran Undurraga reveló cuáles son sus primeras impresiones. “Creo que es un reality perfecto para mí, para desconectarme, vivir la naturaleza, estar en contacto con los animales y levantarme a cocinar en la cocina a leña”, aseguró la influencer.
Además, es importante recordar que esta no es su primera experiencia ya que la jugadora participó en otros programas de telerrealidad como Resistiré y Doble Tentación.
Pese a esto, la viñamarina confesó que esté será su último desafío en este formato: “Me parece que es una linda oportunidad para hacer el último reality de mi vida, antes de jubilarme de los realitiesu0022.
Para finalizar Undurraga y emocionada con su ingreso fue enfática en decir: “Lo veo como un respiro a todo el caos que está pasando afuera del encierro, es como una burbujita que te saca de la realidad”.
La Cancillería destacó que "las conversaciones sostenidas en este encuentro y los acuerdos suscritos, dan cuenta de un proceso de acercamiento entre ambos países".
Si bien en el entorno del presidente electo es visto con buenos ojos no haber cedido “más de la cuenta” con los nacional libertarios, lo cierto es que no tenerlos en el oficialismo implica, en principio, perder nueve votos en el Congreso.
Queda entonces la pregunta inevitable: ¿de qué estaría hablando Bowie hoy?, ¿qué tipo de música estaría haciendo frente a un mundo polarizado, saturado de ruido, de verdades instantáneas y emociones administradas por algoritmo? Tal vez no tendría respuestas. Pero seguro estaría mirando donde duele, donde el lenguaje empieza a fallar, donde el presente se vuelve frágil.