Este martesse confirmaron las fechas en que se desarrollará una nueva edición de Lollapalooza Chile, el año 2024.
La información fue anunciada oficialmente a través de las redes sociales de Lotus y del propio festival, donde entregaron detalles del popular evento. Allí adelantaron que habrán seis escenarios y más de 100 bandas de todo el mundo.
Aunque el line up del festival aún es una incógnita, ya estaría confirmada la participación de Blink 182, la destacada banda de pop punk que tuvo que ausentarse en su versión pasada por los problemas en una de sus manos del baterista Travis Barker.
¿Cuándo y dónde será el Lollapalooza 2024?
Según informó la organización del festival, las fechas en que se realizará Lollapalooza Chile 2024 serán los días 15, 16 y 17 de marzo en el Parque Cerrillos, tal y como en las últimas dos ediciones anteriores.
Además, la edición se topará nuevamente con Lollapalooza Argentina y será una semana antes de la versión en Brasil.
¿Cuándo inicia la venta de entradas?
Desde el evento confirmaron que la venta de entradas se realizará a través de Ticketmaster, plataforma en la que hay que registrarse, el próximo 10 de agosto, a partir de las 12:00 horas.
La compra de entradas para una de las citas musicales más importantes del paíscontará con descuentos para clientes del Banco de Chile, y también Costanera Center a través de la descarga de un código desde la app Mi Mall.
Por el momento, se desconocen los precios de las entradas. Pero para tener una idea, los de la última edición iban desde los 123 mil a los 840 mil pesos.
Paúl Vásquez, más conocido como El Flaco, fue el primer humorista en presentarse en el Festival de Olmué, donde desató carcajadas con menciones a Mauricio Medina y Luis Slimming.
La Cancillería destacó que "las conversaciones sostenidas en este encuentro y los acuerdos suscritos, dan cuenta de un proceso de acercamiento entre ambos países".
Si bien en el entorno del presidente electo es visto con buenos ojos no haber cedido “más de la cuenta” con los nacional libertarios, lo cierto es que no tenerlos en el oficialismo implica, en principio, perder nueve votos en el Congreso.
Queda entonces la pregunta inevitable: ¿de qué estaría hablando Bowie hoy?, ¿qué tipo de música estaría haciendo frente a un mundo polarizado, saturado de ruido, de verdades instantáneas y emociones administradas por algoritmo? Tal vez no tendría respuestas. Pero seguro estaría mirando donde duele, donde el lenguaje empieza a fallar, donde el presente se vuelve frágil.